Enrolándose en el Belial es una novela corta de José Miguel
Pallarés. El libro podría ser encasillado dentro del género Épica Fantástica (o
Fantasía Épica). Tiene muchos elementos que son característicos, a saber:
Un ambiente
antiguo. Es propio de este tipo de literatura que la historia transcurra en una
pseudo edad media, aunque la verdad es que puede ser en otra época, siempre y
cuando, de un modo u otro, el ambiente sea “antiguo”. Es decir, un mundo
tecnológicamente atrasado. Enrolándose en el Belial transcurre
en el siglo XVII.
Otra
característica propia de este género y que vamos a encontrar en Enrolándose
en el Belial, es la de los personajes errantes. Acá el protagonista es
el capitán Pero Hernández de Ventura (AKA el Aragonés), un aventurero errante
que deambula viviendo aventuras en la España del siglo XVII.
El motivo del
viaje es otra característica de la Épica Fantástica que está presente en Enrolándose
en el Belial. Si lo miramos desde su perspectiva más connotativa, es
este motivo el que prevalece siempre en la literatura. Los movimientos que
implica, sí o sí, una historia siempre son un viaje. En la novela, el desplazamiento
es físico: Pero Hernández debe emprender cazar al Galeón Negro, un barco pirata
que asola la zona.
En la épica fantástica
hay dos clases de viajes: Los que implican un traslado a tierras portentosas (La
Saga de los Confines) o los que son motivados a causa de un objeto
(material o simbólico).

Otro aspecto
destacable, creo yo, es el trabajo lingüístico. La novela está escrita con
modismos y estructuras sintácticas arcaizantes. Mediante este recurso, Pallerés
pone otra característica propia de la Épica Fantástica: el realismo.
Ya finalizando,
pero no porque la obra no sea susceptible de análisis mayor o más profundo,
sino porque lo quiero charlar en clase con ustedes, acá les dejo Enrolándoseen el Belial.