martes, 24 de mayo de 2016

El hombre menguante - Richard Matheson

Buenas noches estimados e invisibles cibernautas. Ni sé yo si alguien pasa por este olvidado y abandonado blog. Y no me importa. Nada me importa. Porque todo es pasajero amigos y, amén de que nobody pase por acá, yo sé que es este hecho, el de administrar un blog, un modo de crear posterioridad. Un modo, también de documentar estos días que me han tocado en destino vivir.
Por otro lado, pero siguiendo en la senda del concepto al que pretendo llegar, los blogs – porque regenteo dos más: www.garagelatino.blogspot y www.garagelatino.wordpress.com – son un modo, entiendo yo, de difundir lo que me gusta. Y de contribuir, de un humilde modo, lo sé; a que perviva la cultura en la red.
Así, con tales premisas, me embargo una vez más a hacer una entrada más. Hoy un libro del gran Richard Matheson: El hombre menguante. Esta novela es una aventura psicológica que narra el extraño fenómeno que un hombre sufre al ir, de a poco pero de modo constante y continuo, reduciéndose. Así, asistimos a la épica de un hombre que queda encerrado en su sótano. Allí, deberá sobrevivir frente a los avatares de la cotidiana alimentación y a una obsesiva y peligrosa viuda negra que, día a día, va superando en volumen al menguante protagonista. Además, con la misma técnica narrativa de la que hizo gala en esa otra hermosa aventura que es Soy Leyenda; el Flash Back; Matheson nos muestra cómo fue que el hombre empezó a reducirse y terminó allí, en el sótano en el cual nosotros vemos la acción final.
Una hermosa novela que habla de lo que planteé al principio del post: la condición efímera del hombre que, de a poco pero de la misma forma constante y continua que el ciclo vital marcha a un deterioro; va reduciéndose como entidad hasta desaparecer como entidad viva.

Acá se los dejo. Para que este 25 de Mayo lo disfruten volando para atrás y a la fantasía: El Hombre Menguante.    

lunes, 19 de octubre de 2015

Enrolándose en el Belia - José Miguel Pallarés

Enrolándose en el Belial es una novela corta de José Miguel Pallarés. El libro podría ser encasillado dentro del género Épica Fantástica (o Fantasía Épica). Tiene muchos elementos que son característicos, a saber:
Un ambiente antiguo. Es propio de este tipo de literatura que la historia transcurra en una pseudo edad media, aunque la verdad es que puede ser en otra época, siempre y cuando, de un modo u otro, el ambiente sea “antiguo”. Es decir, un mundo tecnológicamente atrasado. Enrolándose en el Belial transcurre en el siglo XVII.
Otra característica propia de este género y que vamos a encontrar en Enrolándose en el Belial, es la de los personajes errantes. Acá el protagonista es el capitán Pero Hernández de Ventura (AKA el Aragonés), un aventurero errante que deambula viviendo aventuras en la España del siglo XVII. 
El motivo del viaje es otra característica de la Épica Fantástica que está presente en Enrolándose en el Belial. Si lo miramos desde su perspectiva más connotativa, es este motivo el que prevalece siempre en la literatura. Los movimientos que implica, sí o sí, una historia siempre son un viaje. En la novela, el desplazamiento es físico: Pero Hernández debe emprender cazar al Galeón Negro, un barco pirata que asola la zona.
En la épica fantástica hay dos clases de viajes: Los que implican un traslado a tierras portentosas (La Saga de los Confines) o los que son motivados a causa de un objeto (material o simbólico).
Las batallas son otro aspecto de la Épica Fantástica o Fantasía Épica. En ellas es común que aparezcan elementos realistas y mágicos. En la Saga de los Confines, por ejemplo, están las batallas de Kupuka vs Drimus, amén de los enfrentamientos que cada uno de los brujos protagoniza. En Enrolándose el Belial también aparece la magia en las batallas. La tripulación del Belial, aunque si bien sugerido, nunca explicitado; parecen ser zombis. Y su capitán el diablo o alguien muy cercano. Pero estos aspectos nunca se aclaran. Y es ese un acierto de Palleres porque Enrolándose en el Belial es una novela de estructura enmarcada. Es decir, una historia principal que se presenta contenida dentro de otra que hace las veces de “marco”. La historia principal es la caza que emprende Hernández al Belial (1657). La historia marco es el relato que, en 1685, Pero Hernández le está dictando a un jesuita como respuesta a una misiva del Virrey. Luego, es verosímil que el narrador no esté consciente de a qué tipo de criaturas se enfrentó. Desde esta perspectiva, la novela se emparenta con El Lazarillo de Tormes porque también está escrita como una extensa misiva. El recurso la encuadra dentro de la tradición española en es este sentido. Detalle que me olvidaba de explicitar: Pallerés es español.
Otro aspecto destacable, creo yo, es el trabajo lingüístico. La novela está escrita con modismos y estructuras sintácticas arcaizantes. Mediante este recurso, Pallerés pone otra característica propia de la Épica Fantástica: el realismo.

Ya finalizando, pero no porque la obra no sea susceptible de análisis mayor o más profundo, sino porque lo quiero charlar en clase con ustedes, acá les dejo Enrolándoseen el Belial

viernes, 8 de mayo de 2015

Análisis del Discurso II (Sede Rivadavia) - Trabajo Virtual

Hola chicas, a causa de algunas complicaciones en el alojamiento que vuestro bello departamento ofrece, me vi obligado a dictar la clase desde este ámbito. Con todo, estoy seguro que a ustedes no les va a molestar aprender un poco desde la cómoda y cálida intimidad de sus casas. Bien, hoy vamos a revisar y recordar algunos temas muy importantes como lo son los conceptos de superestructuca, Macroestructura y Niveles y Dimensiones del texto. Para revisarlos les voy a dejas una serie de documentos que pueden bajar desde acá.
Les dejo, para hacer de esto un espacio más ameno y divertido, una serie de cortos con sus respectivas - y breves porque no les quiero robar todo el día sino las horas correspondientes a la clase - para que analicen y charlemos mañana.
Acá van:
De este tremendo video quiero - como de los otros que les dejo - que miren de qué modo se han usado los símbolos. También cuáles son esos símbolos y qué, en definitiva, es lo que quiere decir.

Acá otro:


En este la historia es muy clara, amén de que está - literalmente - cantada por los personajes. Lo interesante acá, entiendo yo, es el modo en que se ha planteado el uso del código. Este es para que lo juzguen desde las perspectivas de cultura y género. Mañana me cuentan qué les pareció.

Y el último - aunque mañana les paso más - para reflexionar sobre la tolerancia:





domingo, 29 de marzo de 2015

Stephen King - IT

Ya les hablé de Stephen King. Dos veces. Y sin embargo lo voy a hacer una vez más. Porque leí esta inmensa novela y vuelvo a legitimar a este autor como un genio. Acá estoy, entonces, proponiendo una reseña para señalarles algunos aspectos que, desde mi punto de vista, hacen de esta obra una genialidad. Si alguno sigue las reseñas que publico, pensará que no tengo medias tintas. Siempre con adjetivos grandilocuentes que precian lo que comparto. Y es verdad. La razón es que acá subo solo lo que a mí me gusta. Sin pautas o concesiones. La única retribución que un blog devuelve es la pura libertad. No voy a tranzar semejante beneficio.   
Bien. Para exponer porqué esta obra es tan pero tan bonita voy a señalar, como les conté, algunos aspectos.
It es un culebrón de 1500 páginas. Embarcarse en su lectura es cosa de valientes. No obstante, una vez que te animás y descendés al poblado de Derry no vas a poder parar de leer. Porque King te toma la mano y te lleva, así de onda y con sencillez, a lo más siniestro. La novela está estructurada en capítulos divididos por interludios. En los capítulos se va desarrollando la historia en dos tiempos diferentes: 1958 y 1985. King elige un narrador omnisciente para esta parte. En cambio, los interludios, están narrados en primera persona. En los capítulos se va construyendo la historia de los siete personajes principales y su gesta. En los interludios, que se han estructurado como si fueran un diario personal, se va explicando todo lo referido al contexto de la historia. Otro detalle que me interesa destacar, principalmente porque a mí me mola mucho, es que en cada parte e interludio, al comienzo, hay epígrafes de bandas de rock. Eso es genial, al menos para mí, rockero de corazón como soy; porque genera empatía con el bueno de King.
El género de It, y no lo había reflexionado hasta que lo leí por ahí, es el Gótico. Yo me pensaba que las novelas góticas se habían terminado con Stroker, Shelly, Radcliffe y Feval. Pero no, resulta que el género goza de buena salud y, en gran parte, es gracias a este señor. Por qué es gótico si no aparecen castillos, se puede preguntar algún desapercibido como yo. Porque la ambientación es oscura y tétrica. Los escenarios son bosques húmedos, de moho y barro (aunque el nombre del lugar donde se esconde el mal es Barrens que significa, en castellano, Baldíos), una casa abandonada y los suburbios de un pueblo típico del Sur yanqui. De hecho, en algunos pasajes donde se describe cómo es Derry, no pude evitar pensar en el pueblo donde transcurre la acción de La biblia de neón del malogrado John Kennedy Toole.  En cuanto al la banda sonora – por decirlo de algún modo - se recurre a los aullidos, al llanto de los niños y al violento vozarrón de adultos resentidos y maltratadores (personajes típicos de la narrativa de King, al igual que la lógica consecuencia de estos adultos: los niños desamparados), y también, como les dije, al rock and roll. Stephen King retoma el género – ya que utiliza muchos de sus paradigmas – y lo encastra, de forma magistral, por cierto; en la modernidad. De este modo actualiza y resignifica un género, en apariencia, agotado en sí mismo.     
Pero no se acaba en lo gótico el género de IT, no amigos. Stephen King agrega ingredientes de otro género al cual soy devoto, la épica fantástica. Lo épico es que los personajes se enfrentan a un peligro mayor, supremo, que no solo los afecta a ellos sino a un orbe entero. Lo fantástico es que esa fuerza es una maldad milenaria, del principio mismo de los tiempos. Y aquí me permito señalar el referente de King: Los mitos de Cthulhu de Lovecraft. El recurso estético que también encuentro, en este sentido de lo fantástico en la novela, me remite al Realismo mágico latinoamericano porque lo sobrenatural acontece sin esfuerzo. Es decir, las cosas suceden sin cuestionamientos ni explicaciones porque no hacen falta.
Otro acierto de la obra es el anécdota: en un pueblo llamada Derry se suceden, en ciclos que rondan los veintisiete años, asesinatos en cadena. Las víctimas suelen ser niños. El asesino es esta fuerza malvada que ha hecho del pueblo su coto de caza personal. Pero en el ciclo de 1958 siete niños la enfrentarán. Si bien no acaban con el mal, logran lastimarlo y terminar antes el ciclo. Además harán un pacto de sangre: si alguna vez Eso vuelve ellos también lo harán. Y es por eso que, cuando en 1985 Eso vuelve, los niños – ahora adultos – se reunirán nuevamente para cumplir el pacto que hicieron. Pero claro, ya no son niños y, mal endémico de los adultos; han olvidado qué prometieron. No obstante, al ser convocados, reaparecen las cicatrices de la promesa y la certeza de que, aunque no saben qué, recuerdan que el pacto concernía la vida de otros niños. Entonces, cada uno por separado, reemprenderá el regreso a Derry. Un regreso enajenado, de reconstrucción de un pasado triste – los conocían como “el club de los perdedores” -, que, para colmo, está eclipsado por un presente exitoso: los siete personajes, en 1985, son triunfadores de la vida. No es este un detalle menor, en la historia tiene un significado. Como todos y cada uno de los pequeños elementos que Stephen King va introduciendo para decirnos que no hay que olvidarse de ser niño. Que no hay que perder la fe, el amor y la inocencia.  No esa inocencia pacata y catolicoide que habla de la inocencia como el no ver, no amigos, sino esa inocencia que nos da fuerza para saltar por arriba de la fogata o descender a las alcantarillas sin pensar en el miedo.

Bueno, una obra mayor, que ya está en mi canon personal. Y no en un lugar menor, amigos. Acá se las dejo, para que asistan a esta batalla épica que es IT.     

miércoles, 25 de marzo de 2015

Soy Leyenda (Comic)

Hace como una semana que subí este texto a la web y, por una cosa u otra, no lo he podido publicar. La verdad que mantener un blog es un trabajo duro, más porque nadie paga un céntimo por la empresa amigos. Sin embargo, y aunque cueste sudor, no claudico. O tal vez porque soy cabeza dura y no sé cuándo decir basta.

Pero bueno, a ustedes eso no les interesa. Lo que sí les interesa es esta excelente adaptación de la mítica novela de Matheson que hoy les comparto. La verdad que sería mejor leerla en papel, pero está tan caro todo, es tan poco el material a disposición que solo puedo ofrecerles este humilde archivo jpg, amigos. DE todos modos solo es cuestión de apoltronarse en la silla frente a la compu, cargar un termo de café y disponerse a disfrutar de la belleza visual que esta adaptación ofrece. Amén de conservar el mensaje original de la novela intacto. Realmente una belleza para disfrutar. Acá se las dejo: Soy leyenda, comic. 

martes, 3 de febrero de 2015

Stephen King - Corazones en la Atlántida (1999)

Stephen King es el maestro indiscutido del terror. Leer sus obras en adentrarnos a un autor en extremo prolífico y, lo más importante y destacable para mí, a un universo habitado por pesadillas, monstruos y horror gótico. Pero contextualizado en la modernidad. Porque en ese sentido las novelas de Stephen King son realista. No solo el referente es familiar al lector por reproducir el mundo de forma mimética sino que, para quien comparte geografía o gustos con King; el referente real y conocido.
Otro aspecto genial de este autor es que en sus obras siempre hay rock. Y no porque los personajes sean borrachines a lo Bukowski, sino porque siempre suena rock en los libros. Ya sea por los epígrafe, ya sea porque alguna canción es el leit motiv constante del universo creado. De hecho, en uno de los relatos del presente libro, el que a mí más me gusta; el leit motiv es 96 lágrimas de Question Mark and The Mysterian.
Bueno, paso como para compartir algo de literatura, no me voy a detener en vueltas ociosas de puro ego desinflado, no amigos. Solo les cuento que el libro en cuestión está compuesto de cuatro relatos largos cuyos personajes, de algún modo, se relacionan. Pero no porque un hecho en común dispare la acción  sino por algunas cotidianeidades que viven sin saberlo.
También es super interesante el laburo que hace con los narradores, alternando las terceras y las primeras de acuerdo a los relatos. Y lo más interesante es el manejo del tiempo: cada una de las historias transcurre en épocas diferentes.
Un libro tremendo. Uno más del gran Stephen King. Autor amado y odiado. Lo segundo, creo yo, es por gente prejuiciosa que no lo ha leído y suponen un “bajo nivel” en su literatura. Como si alguno de todos ellos fuera capaz de escribir aunque sea un párrafo como este tipo. Pero bueno, la raza humana es así. Solo sabe reír de los demás.

Bien, después de la reflexión moral. Más después de la recomendación; acá se los dejo. En PDF para que lo bajen, lo impriman y lo lean. Ahí, al ladito de la pileta, con una cerveza y la carne trepidando por al calor de las brasas.  
Y esta es la tremenda canción que funciona de cortina en el relato de los años sesenta: 

martes, 6 de mayo de 2014

Soy Leyenda - Richard Matheson.

Buenas noches mis preciados. Hoy les traigo un libro extremadamente original y divertido que para mí
significó todo una experiencia religiosa. Sí, así es.  Porque entendí que años y años de facultad no habían servido para nada más que llenarme la cabeza de conceptos absurdos e imbéciles sobre qué es la literatura. Me explico - si bien rápido y conciso porque todo el mundo odia mis explicaciones –, desde que estudié Lengua aprendí que la Literatura, así con mayúscula, es aquella que trata temas profundos y habla de personajes que sufren peripecias de índole espiritual, que, de una u otra manera; provocan un cambio en la cosmovisión del personaje. De ahí que géneros como la ciencia ficción, el comic y, en menor medida, el terror sean considerados prosaicos por no decir berretas. Entonces me negué a leer textos de tal índole[1]. No obstante un buen día topé este libro en la red. Había visto la película (que por cierto es tan mala como la habitual factura “artística” de Hollywood) y para nada me llamaba la atención. Pero en los comentarios hablaban maravillas de la novela y criticaban la película. Entonces lo bajé y lo leí. Y ¡Wau! Qué buen libro encontré: una novela que plantea un mundo apocalíptico, un futuro en el peor de los estados donde la humanidad se ha transformado en vampiros. Algunos Zombis y otros no muertos. En ese contexto está inmerso el protagonista: Robert Neville, un opaco oficinista que, por casualidades del destino, no cayó con la epidemia. Neville vive sus días entre el claustro y el alcohol (tan necesario, lo sé) nocturno y la caza de vampiros diurna.
Una novela excelente que nos habla de la soledad, de lo trágico del hombre en el mundo y que plantea una hipótesis genial: Ante un cambio de contexto, un fenómeno u aspecto antes aceptado y socialmente abalado, se vuelve un peligro y una ofensa. Entonces hay que eliminarlo.
Una novela sobre el cambio. Y sobre la soledad también. La inmensa soledad del alma humana.
Este libro demuestra que el género fantástico puede ahondar en las profundidades del alma, papá. Acá se los dejo para que lo bajen y lo lean muy de su gusto y guisa. Soy Leyenda.      



[1] Reconozco que, tal vez, podría ser mi cerrazón señal de una cabeza inepta, de pensamiento gomoso y arrastrado, imbuido de teachece; pero bueno es así.