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sábado, 6 de junio de 2026

Iverna Codina - Canciones de lluvia y cielo (1946)

Buenas tardes cofrades de las letras. Hoy les traigo otro libro de la hermosa Literatura de Mendoza (la rima es adrede, por supuesto). Esta vez es el turno de la siempre rebelde Iverna Codina que hizo de su capacidad analítica y reflexiva una herramienta para ubicarse en el sistema y trabajarlo desde adentro.


Para mejorarlo, creo yo. Al menos, aboga por la inclusión y el bienestar del conjunto social más desprotegido, es decir, las clases trabajadoras bajas, la mejora de las condiciones sociales de las mujeres y, en el caso del texto que les comparto, por la libertad de vivir la sexualidad femenina sin pudores ni hostigamientos, como parece ser la regla del Patriarcado que nos gobierna. 

Canciones de lluvia y cielo va en esa línea que les acabo de describir. Les cuento a grandes rasgos algunos datos del libro que les traigo en PDF. De acuerdo al orden cronológico, es el primer libro de Iverna, de 1946, cuando tenía 28 años.  

La temática podría ser caracterizada como intimista y bucólica, ya que la poeta expone en sus poemas varios elementos que pueden interpretarse como autobiográficos. También dedica poemas al espacio idílico del San Rafael de la década de 1930.

Los poemas de índole más intimistas suelen apelar a un interlocutor o referirse a un plural que, por el tono apasionado y las figuras voluptuosas que aplica Iverna Codina, se podría sospechar que están referidos a un amor. Pero no a un amor padecido, sino a algo asumido y entendido como una realidad objetiva. No habla la poeta de sucesos reales sino más bien soñados.

En fin, no considero que es este espacio para hacer un análisis hermenéutico del poemario pero sí para recomendarles la lectura de este librito escaneado especialmente para los lectores de The Day the World Fried my Brain. Acá les dejo este poemario de la hermosa Iverna Codina que tiene, además, un prólogo de Alfredo Bufano. Poeta fundamental de la literatura de Mendoza.     


sábado, 26 de julio de 2025

Enrique Ramponi - Colores del Júbilo (1933)

Hola estimada gente que divaga por los reductos bloggers, verdaderos museos de una época de Internet que ya desapareció en su mayoría. Pero es esa la condición necesaria para corroborar el paso del


tiempo. Y así como las cosas, también las personas asistimos a un proceso de demolición paulatino y constante que a medida que crecemos se pone más vertiginoso en su decrepitud. Así las personas van pasando y las cosas, muchas veces, por ser cosas, suelen perder su valor. El prolegómeno se relaciona con el clásico de la poesía vernácula que hoy les comparto. Les cuento: sucedió cuando trabajaba yo, muchos años atrás ya, en una escuela de gestión privada que la bibliotecaria se jubiló y, en una práctica tan habitual como repudiable de estas escuelas, pusieron a una empleada sin formación en el cargo. En cuanto empezó, decidió “hacer una limpieza” y se puso a tirar libros. Porque eran viejos, porque nadie los leía. He ahí los dos argumentos. Ninguno de índole literaria. Me enteré porque justo caí a buscar un ejemplar de La enlutada de Iverna Codina y, mientras esperaba que esta persona me prestara atención, vi en el tacho de basura un librito. Lo recogí, lo miré y me quedé estupefacto: era un libro, primera edición, del legendario Ramponi: Esta belleza que hoy les comparto. Así, tal cual, porque es la copie que escanee para compartir. 

Yo no soy una persona muy quilombera. Pero esa vez me indigné. Así que me dediqué a rescatar los libros. Fue por eso que me moví hasta la gloriosa FFyL y pregunté si ahí los recibían. Me dijeron que sí. Yo me dejé Colores del júbilo no solo por el valor literario sino por su hermosa edición. 

Y lo bien que procedí, confieso, porque me dejé un muy bello texto de Ramponi que ejemplifica su calidad literaria. El libro, en general, tiene un tono festivo y positivo que se relaciona con el júbilo del mundo circundante y la vinculación del poeta con este. Se compone de cuatro secciones que están estipuladas de acuerdo a las estructuras y las temáticas poéticas elegidas a saber. La primera, romances; la segunda, romancillos; la tercera, vítores y la cuarta estampas. Una preciosura de colección para los gustosos de la literatura nacida en Mendoza. Aprovechen y defiendan a los objetos que lo valen del paso del tiempo y de los adultos traspasados por el tiempo que no lo aprovecharon en leer. Acá se los dejo.    


sábado, 11 de mayo de 2024

Herencia del árbol - Américo Calí

 Buenas tardes colegas de la literatura. Traigo un pdf de Américo Calí, reconocido poeta mendocino del siglo XX. Aclaro que pertenece al ámbito regional porque acá en Argentina, país sumamente centralizado


en Buenas Aires, la osadía de escribir desde el interior es casi una sentencia al anonimato. En gran medida fue ese el destino de Calí, no obstante, dentro de las provincias también hay sistemas literarios interactuando entre sí, así que, felizmente para la comunidad lectora de thedaytheworldfriedmybrain, sí laboró un espacio en el campo cultural menduco. Por eso se pueden conseguir algunos de sus textos en las bibliotecas o, en mi caso y con este que les comparto, en los vendedores de la Alameda, que siempre tienen alguna rareza y una buena oferta. En efecto, encontré Herencia del árbol en uno de esos mesones largos. 

No sabría precisar qué lugar ocupa Herencia del árbol en la producción literaria de Calí ni en su ciclo vital - tanta es la desinformación que tenemos acerca de la gente hacedora de cultura del interior - pero por algunos indicios paratextuales y textuales he podido sacar algunas conclusiones. Les cuento: 

 El poemario tiene dos epígrafes, uno de Rubén Darío que valora la experiencia productiva de la edad por sobre los bríos juveniles y otro de Ezequiel Martínez Estrada que destaca lo fundamental de la genuina expresión personal en el poema frente a las estructuras. Así, este último, a mi entender, funciona como el argumento que utiliza Calí para justificar su elección por el soneto como única tipología del poemario. Del mismo modo, supongo que el primer epígrafe, al argumentar a favor de la edad, señala que Calí era un hombre maduro al momento de escribir Herencia del árbol. 

Trae un poema dedicado a sus hijas, de las cuales conozco a una: fue una amorosa profesora que tuve en la carrera de Letras, en la gloriosa Universidad Nacional de Cuyo. A la otra, la conocí una vez que la profe nos hizo ir a su casa a buscar un libro. Es poeta. 

Un detalle de la copia que les dejo: es un texto firmado por el autor y dedicado a otro escritor mendocino de la época. Todo un lujo, amigues. Se los dejo en descarga libre y gratuita, como debe ser en estos tiempos tan difíciles. Herencia del árbol.